Los medios de comunicación viven un proceso de concentración y globalización. Este hecho puede facilitar que más personas en más lugares del mundo estén más y mejor informadas, pero también puede suponer una amenaza para la pluralidad, la diversidad y la veracidad de los mensajes. La reivindicación de la independencia y responsabilidad de los medios de comunicación debe ser una prioridad fundamental, al ser éstas condiciones indispensables para la defensa de la libertad y los derechos humanos.
La generación de condiciones para la paz, implica políticas de prevención, resolución y reconciliación. Para esto la mediación y el diálogo son los principales medios para alcanzar la paz, tanto en los macro conflictos armados, como para los micro conflictos de la vida cotidiana de los ciudadanos. La construcción de la paz pasa muchas veces por la recuperación de la memoria, como forma de no repetir los errores que han desencadenado violencia entre las comunidades y las personas..
La diversidad cultural es uno de los principales patrimonios de la humanidad y como tal debe ser protegida y valorada. La globalización, a través de sus diversas manifestaciones, nos ha acercado la diversidad, tanto en sus aspectos positivos, como aquellos que pueden generar conflictos culturales. A través de la educación se debe aprender a respetar al Otro, al reconocimiento de las identidades múltiples y de la riqueza de la diversidad lingüística.
Más de medio siglo después de la creación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, su aplicación real continúa siendo un tema no resuelto. Además, el nuevo contexto global exige el reconocimiento de nuevos derechos fundamentales, como el acceso universal al agua, derechos culturales, acceso al conocimiento, etc. El reconocimiento de estos derechos emergentes y la aplicación efectiva de la actual Declaración Universal de los Derechos Humanos resultan fundamentales para avanzar hacia un mundo más justo e inclusivo
La necesidad de crear condiciones para que todas las naciones, comunidades e individuos puedan acceder al desarrollo continúa siendo una demanda no resuelta. Si bien se ha disminuido la cantidad de personas que viven en la extrema pobreza, la globalización ha tendido a radicalizar las desigualdades entre los seres humanos. La comunidad internacional deberá revisar sus políticas de cooperación y de relación económica, generando las condiciones para que sean las propias naciones pobres las que definan sus modelos y estrategias de desarrollo.
La sociedad de información ha situado crecientemente el conocimiento como el principal medio que posibilita a los individuos, las organizaciones y las naciones acceder al desarrollo. La investigación y la educación ocupan, en este contexto, un papel fundamental, dotando a los individuos y a las sociedades de herramientas para que se desarrollo integral, y para que conozcan y valoren al Otro desde la diversidad.
La ciudad es el escenario donde los efectos de la globalización se hacen más patentes: exclusión, desigualdad, migraciones, precariedad, conflicto, etc., pero también pueden convertirse en oportunidades de futuro y de progreso. En el contexto global, se debe reconocerse el papel fundamental que las ciudades pueden jugar en el desarrollo de un mundo más justo, dotándolas de la relevancia que requieren en términos de recursos, de poder y voz internacional.
La estructura tradicional de estado-nación ha perdido fuerza ante el nuevo contexto global y el surgimiento de poderes económico y políticos trasnacionales. La sociedad civil está llamada en este contexto a ocupar un papel fundamental en la construcción de una democracia más participativa.
El creciente deterioro medioambiental y el agotamiento de los recursos naturales son hoy una de las principales problemáticas que afectan al planeta. El actual modelo energético basado en los hidrocarburos no es sostenible. Para substituirlo es necesario un nuevo modelo basado en su mejor utilización y en la investigación de fuentes de energía renovable, así como un consumo más eficiente, especialmente en los entornos urbanos.
Las religiones y la espiritualidad pueden llegar a ser puntos de encuentro y entendimiento entre las personas, y no necesariamente un elemento que divida y genere conflictos entre ellas. Resulta fundamental el conocimiento y el respeto hacia el Otro, y la no estereotipación de las religiones.
Si bien a lo largo de las últimas décadas se han producido avances considerables en los indicadores de salud a nivel global, estas mejoras han favorecido preferentemente a los segmentos más ricos de la población. Se requiere un cambio profundo en el modelo de cooperación internacional, siendo los propios países que reciben la cooperación internacional los que definan sus políticas de salud de acuerdo a su contexto local.