Shirin Ebadi, premio Nobel de la Paz 2003, ha afirmado esta tarde, en la inauguración del Diálogo «Parlamento de las Religiones del Mundo», que «los derechos humanos no se pueden lograr con bombas» y ha calificado de déspotas a aquellos que «con la excusa de pertenecer a otra cultura ignoran los derechos humanos y la democracia, y con la religión y el nacionalismo intentan ocultar su propia naturaleza dictatorial».
En su intervención ha defendido la compatibilidad del islam con el respeto a los derechos humanos y la democracia, a la vez que ha expresado su desacuerdo con la declaración musulmana de derechos humanos, pues, en su opinión, «si cada una de las cinco mil religiones del mundo hiciera su propia declaración, eso significaría el fin de la declaración universal de los derechos del hombre».
Asimismo, ha expresado que «Dios nos ha creado a todos diferentes, pero todas las religiones tienen como objetivo final la búsqueda de la felicidad y todas las religiones pueden compartir lo que tienen en común».
Por su parte, Raimon Panikkar, especialista en historia y cultura indias, ha manifestado que este diálogo debe servir «para transformar y renovar el concepto mismo de la religión», pues ha considerado que «la vida tiene que ser renovación constante y el habla es el camino de los hombres para entenderse».
Ha reconocido que la religión ha tenido un pasado «no tan bonito ni tan limpio; por eso es el momento de transformarla».
Igualmente, ha abogado por el respeto a la libertad religiosa y la necesidad de integrar el espíritu religioso en el respeto a la naturaleza.