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16 / 07 / 2004
Muhammad Yunus, creador del Banco Grameen: «Queremos hacer negocios con los que no tienen nada»

Las «141 preguntas» del Fórum (68): «Para acabar con la pobreza, ¿debemos luchar contra el sistema o aprovecharnos de él?». Muhammad Yunus, profesor de economía de Bangladesh, creador del llamado «Banco de los Pobres», ha manifestado que «es preciso cambiar el sistema porque es el que ha creado la pobreza y nunca no la podrá erradicar». Uno de los numerosos asistentes a las «141 preguntas» ha pedido que el Fórum proponga la candidatura de Muhammad Yunus para el premio Nobel de Economía por sus iniciativas financieras destinadas a eliminar la miseria del mundo.

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Muhammad Yunus, economista, creador del Banco Grameen de Bangladesh, ha destacado hoy en el Escenario de la Haima que «la pobreza es el resultado de un marco conceptual y de unas instituciones». Para el impulsor de los microcréditos, «es preciso cambiar el sistema porque es el que ha creado la pobreza y nunca no la podrá erradicar». Ha explicado que el sistema actual sólo puede perpetuar la pobreza porque sólo reacciona otorgando subsidios: «No actúa para provocar ningún cambio. Se limita a ayudar a que los pobres puedan sobrevivir, lo cual garantiza la continuidad de la pobreza», ha asegurado.

«Cuando necesito una idea, me pregunto como lo haría la banca convencional y entonces decido lo contrario». Reflexiones como esta han originado sonrisas y aplausos espontáneos entre el numeroso público que esta tarde ha seguido el acto de las «141 preguntas». Las más de quinientas personas reunidas en la Haima han recibido favorablemente la propuesta de que el Fórum defienda la candidatura de Muhammad Yunus para el premio Nobel de Economía, tal y como ha pedido uno de los asistentes. Antes, este economista revolucionario había sentenciado que «queremos hacer negocios con los que no tienen nada».

Preguntado por si compartía la opinión de que el sistema debería ir hacia la prisión y que los pobres se encargasen de dirigir el actual estado de las cosas, Muhammad Yunus ha contestado que no era un mal plan: «Los pobres podrían asumir el reto porque son muy listos. Si no lo fuesen, ¿cómo podrían sobrevivir ante tantas dificultades?».

Muhammad Yunus ha dicho que el sistema financiero sólo ofrece sus servicios a la mitad de la población mundial y ha declarado que «para nosotros, el crédito es un derecho para todo el mundo». Ha afirmado que «hemos creado un sistema contrario al establecido: si tienes muy poco, te dedicaremos mucha atención; si no tienes nada, aún te dedicaremos más». Basada en una relación de confianza mutua, donde no hay papeles ni interviene ninguna institución legal, «nuestra manera de hacer ha dado resultados maravillosos; nos interesan los más pobres y, sobre todo, las mujeres». Es una manera de hacer que comenzó hace treinta años con 27 dólares que Muhammad Yunus puso de su bolsillo.

El Banco Grameen, que da trabajo a 12.000 personas, reparte cada año 500 millones de dólares en créditos. No existe ninguna garantía de por medio, pero «la devolución del dinero es del 99%, y eso que tenemos tres millones y medio de acreedores». El 70% de estos 500 millones de dólares provienen de los ahorros de los acreedores y el otro 30%, de la gente que tiene su dinero depositado en el banco.

Pese a todo, Muhammad Yunus ha admitido que los microcréditos juegan un papel limitado en la erradicación de la pobreza. Después de señalar que es preciso acercar las nuevas tecnologías a los más pobres, ha explicado otra de sus iniciativas, que consistió en facilitar la telefonía móvil a pueblos sin acceso a la electricidad: «Mediante un crédito, una de las mujeres más pobres adquiría un móvil y el resto de la gente tenía que pagar por emplearlo. Así que de golpe y porrazo, aquella mujer se convertía en una persona imprescindible». Esta acción llevaba otra detrás: la instalación de paneles de energía solar.