Forum Barcelona 2004 | Català | English | herramientas Inicio Mapa de contenidos Buscador Tamaño textoTamaño texto pequeña 14px mediana 14px grande 17px
Actualidad > Noticias > Líderes de opinión periodística coinciden en el Fòrum en señalar a mejoría de la situación de Euskadi, pero discrepan sobre el proceso de pacificación

NOTICIAS

Últimas noticias

noticias anteriores



Últimas noticias


 

28 / 07 / 2004
Líderes de opinión periodística coinciden en el Fòrum en señalar a mejoría de la situación de Euskadi, pero discrepan sobre el proceso de pacificación

Los periodistas José María Calleja, Pedro María García Larragán, Gorka Landáburu, Isabel San Sebastián, José Félix Arzurmendi y Martxelo Otamendi han participado en la mesa redonda «Euskadi: una oportunidad para la paz» celebrada en el Fórum Barcelona 2004. Con diversos matices, y a pesar de sus distintas sensibilidades, todos han coincidido en manifestar su optimismo sobre la nueva situación que se abre en Euskadi y que se refleja en la reciente entrevista del lendakari Juan José Ibarretxe con el presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero después de tres años sin diálogo institucional. Las divergencias han asomado sin tapujos cuando los contertulios han abordado cómo hacer posible un futuro en paz en Euskadi.

Más información de 141 Preguntas Especial: Mesa Redonda 'Euskadi: una oportunidad para la Paz'

En su primera intervención, los periodistas invitados a la mesa redonda sobre la pacificación de Euskadi han expresado su punto de vista sobre las sensaciones que genera el momento político actual. José María Calleja, redactor jefe de CNN+, se ha calificado de «optimista compulsivo», porque cree «que estamos mejor a pesar de que Euskadi es el único territorio de Europa donde no existe la libertad». Ha asegurado que «el miedo es el redactor jefe adjunto que acompaña al periodista» y, tras mencionar «el guiño de la ikurriña», ha observado que para muchos «el mal ya no habita en La Moncloa». Con respecto a ETA, Calleja ha recordado que los últimos asesinatos de la organización terrorista se cometieron en mayo del año pasado y ha manifestado que, tras el 11-M, «cada vez les será más difícil asesinar».

También se ha reconocido «más optimista que antes» Pedro García Larragán, de Radio Euskadi. Ha destacado que se está a las puertas de una gran oportunidad para alcanzar los acuerdos políticos necesarios: «Hace meses que discutimos el Plan Ibarretxe sin aludir a las pistolas». Coincidiendo con el ejemplo del «guiño de la ikurriña», ha celebrado que las formas han cambiado: «Quien pierde las formas acaba perdiendo el fondo, la razón», ha puntualizado en referencia al ex presidente Aznar. Ha dicho que, a su entender, «no hay ningún problema de convivencia en el País Vasco» y ha subrayado que «lo malo es que se sitúa a un lado a las víctimas y al otro, a los verdugos», circunstancia que propicia sospechas, puesto que «se duda de quienes no están obligados a llevar escolta». A pesar de su optimismo con respecto al futuro, García Barragán ha opinado que, aunque carece de apoyo social, «ETA todavía va a matar».

Gorka Landáburu, director de Cambio 16, víctima de un atentado de ETA hace tres años, se ha mostrado «moderadamente optimista». De acuerdo con la apreciación de Pedro García Barragán, ha señalado que la organización terrorista volverá a cometer atentados, aunque también ha afirmado que «la banda está más débil que nunca por los golpes policiales y por la movilización de la sociedad vasca». Con todo, ha constatado que en Euskadi hay muchas personas que deben ir con escolta: «Esta es la gran victoria de ETA. Tiene amedrentados a sectores muy importantes de la sociedad. Vivir en semilibertad es muy duro», ha lamentado. Ha asegurado que se conseguirá la solución definitiva al problema vasco cuando desaparezca la violencia. En este sentido, ha enfatizado que «Batasuna debe cortar el cordón umbilical que le une a ETA». Con respecto a los resultados de las últimas elecciones generales, ha dicho que ahora hay muchas más posibilidades de diálogo, «no tanto por la derrota del PP como por el hecho de que Aznar ha abandonado La Moncloa».

Isabel San Sebastián, del diario El Mundo, ha discrepado con García Barragán sobre los problemas sociales en Euskadi: «Tengo indicios racionales de que él no está condenado a muerte por los terroristas». La observación ha sido rebatida por José Félix Azurmendi, director de EITB Internacional: «Él está amenazado por ETA», ha afirmado. Antes, Isabel San Sebastián ha defendido la posición de las doscientas mil personas que, en los últimos diez años, han optado por abandonar el País Vasco a causa de las amenazas recibidas –«No se le puede pedir a todo el mundo el grado de heroísmo de Gorka Landáburu»–, y se ha sorprendido de que «Aznar parezca el culpable de todo y de que no se mencione a ETA ni a los partidos que incumplen la legalidad». Ha recordado que «Aznar abrió los brazos al Partido Nacionalista Vasco» y que el PNV respondió «negociando en secreto con ETA y facilitando el Pacto de Estella». Isabel San Sebastián también ha manifestado que la situación en Euskadi ha evolucionado de forma favorable: «Estamos mejor, entre otras cosas, porque, gracias a la Ley de Partidos, ha desparecido la lucha callejera y porque ETA no puede con la presión policial». Con respecto a cualquier proceso de diálogo, ha destacado que sólo será posible «en condiciones de igualdad, libres de amenazas».

José Félix Azurmendi, director de EITB Internacional, ha destacado que su optimismo se basa en que «ya se ha hecho todo lo que se podía hacer para impedir que la situación mejore». Entre otras actuaciones «escandalosas», ha citado la Ley de Partidos, porque «atenta contra los derechos humanos; es una ley impresentable y así lo ve cualquier jurista serio». Ha manifestado que debe abordarse la cuestión de si hay un problema vasco al margen de ETA y, en relación con este interrogante, se ha preguntado por qué causó tanto nerviosismo la última tregua pactada con la organización terrorista. Sobre el Plan Ibarretxe también se ha cuestionado qué inconveniente puede haber en discutir un proyecto de Estado federal.

Martxelo Otamendi ha arrancado su intervención señalando que «el conflicto vasco es anterior a la existencia de ETA, que es su consecuencia trágica», y ha enumerado los pasos que debería seguir, según su criterio, el proceso de pacificación de Euskadi: «El reconocimiento de la existencia del conflicto; el cese de la violencia de ETA y del Estado español; la apertura de conversaciones; el reconocimiento de Euskalherria y de la legitimidad de todas las opciones políticas y la aceptación de que el futuro depende de la voluntad mayoritaria de los vascos». Otamendi, que fue encarcelado por su presunta relación con ETA como director del diario Egunkaria, clausurado por la Audiencia Nacional, ha calificado la caserna de Intxaurrondo de la guardia civil en San Sebastián como «el mayor centro de tortura de Europa» y ha hecho la siguiente afirmación: «Hace un año me torturaron como a un iraquí». Para Otamendi, la ausencia de asesinatos «no sólo se debe a la presión policial sobre ETA»; sobre el futuro de Euskadi ha destacado que «hay un nuevo talante, hace falta un nuevo talento».

Ya en el desarrollo del debate, Calleja ha recordado que Euskadi «tiene la cuota de gobierno más alta de su historia, pero todo el mundo está enfadado». Ha comentado que el conflicto es algo consustancial al género humano, pero que «esto no quiere decir que vayamos matando por opinar de distinta manera». De vuelta a los atentados de ETA, se ha preguntado qué sería del nacionalismo sin los asesinatos de destacadas figuras políticas del PP y del PSOE. Ha dicho que la imagen que proyecta el País Vasco es que es un lugar «donde se mata» y se ha referido a la actuación del PSOE cuando se sentó a negociar con ETA para lograr el cese del terrorismo: «ETA no quiso resolver nada. Es insaciable», ha concluido.

Pedro García Larragán se ha manifestado cauteloso con respecto al futuro político de Euskadi: «La solución es endiablada. ¿Qué hacemos si el Plan Ibarretxe se aprueba en el Parlamento Vasco y luego es rechazado en el Congreso?». Más adelante, y en relación con los «reproches que se hacen los unos y los otros», García Larragán ha enfatizado que el inicio de la reconciliación –«que no tiene que ver con el acuerdo político»– será posible cuando «se reconozca el sufrimiento de los demás, sea cual sea su opción política».

Gorka Landáburu, tras recordar que inmediatamente después de sufrir el atentado ya pidió que se solucionara el problema de Euskadi, ha insistido en que «el consenso político entre las partes es posible, aunque nunca se puede aspirar a lograr al cien por cien». En su opinión el Plan Ibarretxe fracasará porque es unilateral y no tiene en cuenta a una parte importante de la sociedad vasca.

Isabel San Sebastián ha señalado que las tesis de ETA están muy cerca del Plan Ibarretxe. Ha razonado que «la solución que se decida jamás debe enfrentarnos más de lo que estamos ahora». En este sentido, ha insistido en que cualquier acuerdo debe contar con un amplio apoyo de la sociedad vasca –«el Estatuto de Guernika fue aprobado con el 80% de aceptación»–, y en que el diálogo debe entablarse «sin más muertos».

José Félix Azurmendi ha comentado que el Plan Ibarretxe «no es ninguna maravilla, pero es una oportunidad para el debate». Ha hecho referencias a la transición para evaluar la situación actual: «No ha salido tan mal, pero no hay que olvidar que tenemos una monarquía que nos legó el franquismo y que, por ejemplo, todavía hay un presidente de una comunidad autónoma que fue ministro con el dictador».

Martxelo Otamendi ha apuntado que «el Plan Ibarretxe no tiene vocación de resolver el conflicto, sino de establecer una nueva relación entre landers (territorios)» y ha denunciado el «enroque» de algunos medios de comunicación españoles. «Hay un déficit democrático importante en los medios de comunicación públicos españoles», ha dicho en relación con la ausencia en los mismos de comentaristas próximos a las posturas del nacionalismo vasco. Sobre su posicionamiento personal, Otamendi ha indicado: «Soy independentista porque me da la gana» y, cuando el debate ha abordado cómo restañar las heridas provocadas por el denominado conflicto vasco, ha afirmado: «Nadie me puede pedir que me reconcilie con el guardia civil que me ha torturado».