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15 / 09 / 2004
Arturo Pérez-Reverte (Escritor): No pretendo ser ningún referente, sino que lo importante es cómo se enfrenta el lector al texto

Arturo Pérez-Reverte ha explicado en su intervención que está en desacuerdo con la teoría de los escritores como referentes morales de la sociedad.

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“Mi móvil es contar historias, transmitir mi interpretación del mundo bajo mi punto de vista, que unas veces es el de la novela y otras el personal”, ha afirmado el escritor Pérez-Reverte, que ha querido explicar de este modo que “no pretende ser ningún referente, sino que lo importante es cómo se enfrenta el lector al texto”.

Pérez-Reverte ha añadido: “Una vez que he escrito el libro, es el lector quien proyecta sus ideas, y entonces mi libro es su libro”. El autor de Territorio Comanche ha afirmado taxativamente: “Escribo, entre otras cosas, porque me pagan y el lector me lee porque quiere; yo no quiero ser el referente de nadie”. “Yo soy un leal mercenario de mí mismo, de mis aficiones, amores y odios.”

A pesar de ello, Pérez-Reverte ha explicado que “un referente como Saramago es necesario”. El escritor ha afirmado que “la literatura es algo complejo y ambiguo en relación con la responsabilidad moral”. “Hay perfectos hijos de puta que son extraordinarios y muy recomendables como escritores”, ha dicho Pérez-Reverte.

Para Pérez-Reverte, “un escritor comprometido debe ser consecuente y necesita explicarse demasiado, y aquello que un lector medianamente culto no puede entender, no existe”. El escritor ha criticado que “a menudo el compromiso es fruto de una falta de talento”. En este sentido, ha explicado que “hay muchos escritores vinculados a partidos políticos y a medios de comunicación que no dejan de aparecer en debates, conferencias o programas de televisión”. Por otra parte, Pérez-Reverte ha dicho que “también hay muchos grupos de poder que quieren apropiarse de escritores, y eso es utilizar mediáticamente a los escritores y los lectores”. Además, para Reverte “a menudo son los lectores los que proyectan el compromiso en la obra del autor”.

“Cuando me preguntan cómo puedo escribir un libro cada dos años, yo respondo que tengo mucho tiempo libre, porque no me dedico a ir de programa en programa o de debate en debate”, ha manifestado el escritor. En este sentido, Pérez-Reverte ha dicho: “Respeto que los otros lo hagan, pero no quiero que nadie me lo exija”.

El escritor ha puesto el ejemplo de su libro La reina del sur, que trata sobre la historia de una mujer traficante. El escritor ha admitido que fue criticado por ello y ha argumentado: “Yo no me planteaba la moralidad del personaje porque yo escribo los libros desde dentro y no desde fuera”. “¿Y si yo fuese partidario del narcotráfico? ¿Entonces mi obra no tendría valor literario? Tener una ideología no te hace peor o mejor escritor.”

Para Reverte, “es injusto exigir a un escritor que por el hecho de serlo tenga un compromiso social o político; él puede quedarse al margen porque es su novela lo que hay que juzgar”. Y ha añadido: “No hay dos libros iguales porque cada lector es diferente”. “Todo lector, incluso el menos formado, tiene su ideología y está claro que escogerá el libro que más se le acerque.”

Para el autor de La reina del sur el fenómeno de los escritores en los medios de comunicación supone el riesgo de “decepcionarse por haber conocido al escritor” y ha añadido que, como dice el dicho, “por la boca muere el pez”. En este sentido, Pérez-Reverte ha explicado que “cuanto menos se sabe de un autor, más amplio es el significado y más abierta la interpretación de la obra”. “El lector es quien teje la tela de araña: asimila, rechaza y hace suyos, en positivo o negativo, los libros”, ha concluido Pérez-Reverte.