Forum Barcelona 2004 | Català | English | herramientas Inicio Mapa de contenidos Buscador Tamaño textoTamaño texto pequeña 14px mediana 14px grande 17px
Actualidad > Noticias > El diálogo «Los conflictos en la vida cotidiana» se ha inaugurado en un ambiente festivo y esperanzador

NOTICIAS

Últimas noticias

noticias anteriores



Últimas noticias
 

13 / 06 / 2004
El diálogo «Los conflictos en la vida cotidiana» se ha inaugurado en un ambiente festivo y esperanzador

Hoy ha quedado inaugurado el Diálogo «Los conflictos en la vida cotidiana» que, hasta el próximo martes 15 de junio, debatirá sobre los procesos que han de adoptarse para resolver conflictos, como la mediación o la democracia participativa.

El Auditorio del Edificio Fórum ha vuelto a convertirse en un gran escenario que ha servido para inaugurar el Diálogo «Los conflictos de la vida cotidiana». De la mano de 172 voluntarios, el elevado número de asistentes ha gozado de la fiesta «Estar y hacer juntos» en la que se ha hablado de cultura, mestizaje y diálogo para construir un mundo mejor. La escenografía, creada por Josep Mª Fuente, ha contado con una serie de actuaciones musicales, danzas y pequeñas obras de teatro que han culminado en un espectáculo de gigantes y danzas tradicionales catalanas. La bienvenida ha estado a cargo de Yago de Balanzó, presidente de la asociación Ponts de Mediació (Puentes de Mediación), y de Jordi Grané, director del Diálogo. Después de la fiesta de inauguración de este nuevo Diálogo, los expertos en mediación Sara Cobb, Humberto Maturana y Kenneth Gergen han iniciado el debate respondiendo a las preguntas formuladas por Jordi Grané.

Uno de los ponentes más destacados ha sido el profesor de la Universidad de Chile, Humberto Maturana, quien ha afirmado que «los seres humanos tienen teorías y respuestas para todo y, por tanto, todos somos intelectuales». Maturana ha explicado que este hecho no está relacionado con el pensamiento teórico, sino que «buscamos respuestas para solucionar problemas que tienen que ver con nuestros deseos y emociones». Es preciso, pues, «generar espacios de apertura reflexiva donde nuestros deseos se encuentren y coincidan con los de los demás para poder construir algo juntos».

El 11-S y el 11-M

En relación a la convivencia, Maturana ha señalado que «la base reside en las ganas que tenemos de vivir juntos y, por tanto, en ser capaces de abrir espacios de reflexión». Así, se ha referido al momento idóneo que supusieron el 11-S y el 11-M para esta reflexión. En opinión del profesor chileno, «es preciso cuestionarnos qué es lo que nosotros hemos hecho mal, más que cuestionar lo que ha hecho el otro y evitar, así, tildarlo de enemigo». «Las guerras nunca se han resuelto con conflictos sino que la llave está en la reflexión y las ganas de convivir», ha añadido.

En el marco del conflicto y el terrorismo, Maturana opina que el miedo a dialogar de muchos radica en la posibilidad del cambio, ya que «uno no quiere dialogar porque no quiere aceptar la opinión del otro, así como tampoco quiere cambiar la suya ya que eso supone una derrota, y mantener la propia opinión, una victoria. Este sentimiento de victoria implica, entonces, una arrogancia mientras que la derrota implica resentimiento, motivos que han provocado muchos de los conflictos actuales, de los que sólo es puede salir creando estos espacios de diálogo que permitan la convivencia», ha declarado Maturana.

En este sentido, el profesor chileno ha explicado que «la democracia no se puede imponer, sino que ha de nacer de la convivencia y del respeto mutuo creados a partir de estos espacios de convivencia y reflexión surgidos de la espontaneidad». Por este motivo, es preciso que los adultos eduquen a los más pequeños creando espacios de diálogo. Maturana ha distinguido entre tolerancia y respeto: «Tolerancia es una negación de forma transitoria como si escondiésemos un cuchillo preparado para atacar, mientras que el respeto es la mirada que acepta la diferencia.» «Todos somos inteligentes, podemos entender y respetar, y somos capaces de amar y de gozar de la compañía del otro», ha concluido.

Escuchar y reflexionar

Sara Cobb, directora del Instituto de Análisis y resolución de conflictos de la Universidad George Mason (Estados Unidos), se ha referido a la teoría del semiólogo francés René Gerard que se basa en «que nos apoyemos y nos reunamos cuando exista una víctima por la que pasar por encima». Cobb ha ejemplificado esta teoría con la reacción de los ciudadanos de todo el mundo después del 11-S. Así, ha explicado que «el terrorista no existe sino que es fruto de no tener relación para decir lo piensa». En este sentido Cobb ha afirmado que «los actos violentos demuestran que nosotros hemos sido impermeables a sus exigencias y hemos negado aquello que pedían». La solución, ha apuntado, «es escuchar y reflexionar sobre el nosotros más que sobre el ellos». Cobb ha dado un punto de esperanza a la convivencia humana y ha afirmado que «podemos ir un poco más allá, pues somos capaces de amarnos y enamorarnos».

Por su parte, Kenneth Gergen, profesor de psicología de la Universidad Swarthmore (Estados Unidos), ha hablado de como las nuevas tecnologías han permitido comunicar y reunir a las personas de todos los ámbitos: de masas, de pequeños grupos y de ámbito institucional. En relación con la resolución de conflictos Gergen considera que «los gobiernos deben representar y sacar el máximo partido para su país, tienen poco margen de flexibilidad, por lo que es preciso que funcionen a un nivel más básico». De hecho, opina que «es preciso compartir otras opciones de diálogo como las historias o las narrativas que atraigan la atención de la gente para que ésta se una y pueda sentirse identificada».

No obstante, Gergen ha apuntado que «la resolución de conflictos es imposible porque existen conflictos internos que somos incapaces de solucionar y, por tanto, se trata de convivir con el conflicto más que de resolverlo. Para Gergen la democracia es una cultura y no un método, motivo por el cual su significado no surge de ir a votar, sino de la relación entre el nosotros y el otro. En este sentido, ha indicado que «es preciso vincularnos y no separarnos, es importante dejar a un lado la tradición de la culpabilidad y llegar a un entendimiento, salir del esquema y encontrar un espacio de relaciones».