Forum Barcelona 2004 | Català | English | herramientas Inicio Mapa de contenidos Buscador Tamaño textoTamaño texto pequeña 14px mediana 14px grande 17px
Contenidos > Diálogo Oriente-Occidente > Diálogo Oriente-Occidente
Documentos Envía a un amigoEnvía a un amigo ImprimirImprimir
Síntesis diálogo (10/10/2004)Síntesis diálogo
Diálogo Oriente-Occidente
Diálogo de referencia: Diálogo Oriente-Occidente

Las principales conclusiones de este diálogo fueron que se deben incrementar este tipo de encuentros interculturales y que es posible una globalización en la cual los países asiáticos puedan modernizarse sin tener que occidentalizarse, es decir, manteniendo los rasgos culturales propios en el marco de un mundo cada vez más multicultural.

El diálogo “Diálogo Oriente-Occidente”, organizado por la Casa Asia, tuvo como principales conclusiones la necesidad de incrementar el diálogo entre estas dos civilizaciones y la búsqueda, en el marco de la globalización imperante, de un nuevo modelo de desarrollo económico con más conciencia social y medioambiental para el continente asiático, destinado a ser, según los expertos, la locomotora de la economía mundial a partir de 2025.

El foro, que reunió a más de 35 ponentes y 600 participantes del 1 al 3 de julio, fue el primero de los encuentros que se celebrarán desde ahora todos los años en Barcelona entre líderes políticos, empresarios, ONGs y otros actores representativos de los diferentes países de las dos civilizaciones, con el objetivo de “entablar puentes de colaboración e interculturales para construir un mundo mejor”, según explicó la directora de los diálogos del Fórum, Mireia Belil, en la sesión de clausura.

Este acto contó con las intervenciones de la Premio Nobel de la Paz 2003, la iraní defensora de los derechos humanos Shirin Ebadi, el ex presidente de Filipinas, Fidel Ramos y el ex ministro de Asuntos Exteriores socialista que negoció la entrada de España en la Unión Europea, Fernando Morán, quien coincidió con la mayoría de los participantes en rechazar la teoría del choque de civilizaciones del historiador estadounidense Samuel P. Huntington.

Fidel Ramos sorprendió al auditorio invitándolo a descargarse su discurso de la página web de la Casa Asia (http://www.casaasia.es/), centrado en el tema de “cómo combatir el terrorismo haciendo frente a la pobreza" y pronunciando, en su lugar, una sencilla y breve locución en la cual invitó a abrazarse a los presentes como ejemplo de lo que ha de ser un encuentro “entre Este y Oeste”. “Tenemos que aprender a escuchar pero también a actuar, porque al final de toda retórica, el ser humano ha de buscar al otro ser humano”, sentenció.

Por su parte, la Premio Nobel iraní reflejó también la opinión de la mayor parte de los ponentes al destacar la importancia de este tipo de encuentros para dar a conocer a los musulmanes que, frente a la intransigencia de algunos gobiernos y el fanatismo de los terroristas fundamentalistas “no representativos de una religión que es sinónimo de paz”, abogan por un “Islam moderado, democrático y defensor de los derechos humanos”. En su intervención, Shirin Ebadi sintetizó una de las argumentaciones más utilizadas a lo largo del diálogo, en clara condena a la política de la administración Bush: “la lucha contra el terrorismo no puede justificar la guerra y la violación de los derechos humanos”. En su opinión, corresponde a los “musulmanes de mente abierta” la tarea de demostrar a la población que sus creencias son compatibles con la cultura democrática". Porque unos terroristas interpreten mal el Islam no podemos pensar que todos los seguidores de esta religión son fanáticos —aseveró—, de igual manera que por el hecho de que Israel no respete las resoluciones de la ONU no vamos a decir que todos los judíos aprueban lo que hace su gobierno”.

Al igual que ha pasado en otros de los diálogos del Fórum, la intervención militar estadounidense en Irak y el conflicto entre Israel y Palestina fueron abordados con más o menos intensidad a lo largo de las sesiones, hasta el punto de que el secretario del consejo del Instituto de Asuntos Internacionales de Singapur y presidente de la primera sesión, Eric Teo, declaró sentirse desilusionado por los resultados del encuentro en este aspecto. “Hemos atravesado el planeta para venir en representación de una región de 2.500 millones de habitantes, en su mayoría budistas. Si incluimos la India, somos medio mundo. Pero ustedes se empeñan en hablar de Bush e Irak. ¿Hemos de poner bombas para que nos tengan en cuenta?", concluyó entre los aplausos del numeroso público asistente.

Las tres jornadas de sesiones, incluidas en el bloque “Globalización y desarrollo”, se dividieron en seis bloques que trataron las relaciones Oriente- Occidente desde diferentes aspectos: económico, cultural y ético-religioso. El objetivo de este diálogo es “servir de plataforma para favorecer la prevención de conflictos políticos, económicos o sociales, tanto internacionales como locales, reducir la desconfianza y favorecer el entendimiento mutuo, la tolerancia y el diálogo a través de un activo intercambio de ideas, visiones y aspiraciones comunes”, según rezan los principios de la convocatoria.

En esta línea fue, por ejemplo, el discurso del ex primer ministro de Malasia, Mahathir bin Mohamad, durante la jornada inaugural, quien subrayó que “globalización sin ética es algo que no funciona en una época en la cual nos vanagloriamos de ser civilizados”, por lo que “espero que los observadores tomen nota de las medidas que se hablen en este y otros foros venideros”. En su intervención como presidente del primer bloque, Eric Teo señaló por su parte que “en Oriente hemos aprendido muchas cosas de Occidente pero ahora esperamos que ustedes puedan aprender de nosotros y este es un objetivo del diálogo”.

Otros participantes que sintetizaron en sus respectivas intervenciones algunas conclusiones del diálogo fueron el director del Gabinete de Planificación Estratégica de la UNESCO, Hans d’Orville, quien tras hacer una radiografía de los intercambios culturales promovidos por esta organización en los últimos 50 años, remarcó la prioridad de potenciar la educación y el conocimiento entre las dos civilizaciones; y el profesor de la Universidad de Texas, Philip Chase Bobbit, que destacó la necesidad de crear un nuevo derecho internacional que cuente con la participación de los estados orientales, lo cual no es posible si no se produce "un nuevo diálogo para un nuevo mundo".

En el terreno de la economía, el debate giró en torno al crecimiento económico que deben seguir los países asiáticos: económicamente viable, socialmente justo y medioambientalmente sostenible, según coincidieron la mayoría de los participantes. Entre las propuestas destaca con fuerza “el modelo económico de crecimiento en Red” expuesto por el ex director del Asia World Economic Forum, Frank Jürgen Richter. Este experto dice que “la globalización no debe de ser un proceso de deslocalización y hegemonización, sino una desnacionalización de la economía que nos haga ver que todos estamos en un mismo barco y que para arribar a buen puerto es necesaria la colaboración de todos los actores implicados”, y el compromiso “de los gobiernos y de las multinacionales con una visión social y a largo plazo”. En esta línea, se presentaron también los modelos que representan la APEC (Asia Pacific Economic Cooperation) y la ASEM (Asia-Europe Meeting), como referentes de colaboración voluntaria entre 21 países de ambas orillas del Pacífico el primero, y entre la UE y 10 países asiáticos el segundo.

Por su parte, el cofundador del Centro para Estudios Internacionales y Estratégicos de Yakarta, el indonesio Jusuf Wanandi, pidió el apoyo a su país como modelo de “un Islam moderado” que está demostrando saber adaptarse a los valores democráticos y de crecimiento capitalista, por lo que será “fundamental para transmitir los valores de democratización a otros países con gobiernos más radicales”.

China, futuro motor de la economía del continente asiático, y por lo tanto del mundo, ocupó también bastante espacio del debate, pero fue el diplomático argentino y experto en Asia, Carlos Moneta quien, —ante la pregunta de un miembro del público “¿Estamos preparados para satisfacer las necesidades de China?”— supo resumir mejor el sentir general: “Hemos hecho de Dr. Frankenstein y ahora la responsabilidad ha de ser compartida entre todos”. Siguiendo en el ámbito local, el profesor surcoreano Yoon Young-Kwan propugnó un reenfoque global por parte de EEUU en sus negociaciones con una Corea del Norte, potencia nuclear, para conseguir un nuevo sistema de relaciones comerciales entre las dos Coreas, “tomando como referencia la UE”.

Por su parte, la corresponsal de la CNN en Estambul, Yasemin Congar, y su compatriota, Omer Taspinar, director del programa de Turquía de la Brookings Institution en Washington, reclamaron la entrada de su país en la UE, argumentando que es un anhelo de una gran parte de la sociedad turca desde el siglo XIX y que tal vez así la UE no será un club cristiano, sino un espacio realmente multicultural y puente entre los dos mundos”.

El problema de la homogeneización y del peligro de una occidentalización impuesta por la globalización centró también buena parte de los debates. Los conceptos de interculturalidad y multiculturalidad fueron una constante, defendida unánimemente por los ponentes y bien representada por una idea ya expuesta en el título de la ponencia del indonesio Jusuf Wanandi “Modernización vs. Occidentalización”. Este concepto se basa en que, en los países asiáticos, la necesaria adaptación a los avances tecnológicos para hacer frente a los retos de la globalización no ha de implicar forzosamente una adopción en paralelo de los valores occidentales, es decir, de las potencias productoras de esa tecnología y de los esquemas de modernidad, sino que pueden llevar a cabo la adaptación manteniendo las principales características de sus respectivas culturas e idiosincrasias nacionales.

Otro punto de vista compartido fue la necesidad de que los países asiáticos cierren definitivamente las heridas del pasado, como las existentes entre Japón y China o Vietnam y Camboya, e incrementen los lazos de colaboración siguiendo el modelo de la UE. En este sentido, se manifestó, por ejemplo, el experto en medios de comunicación asiáticos Willi Wo-Lap Lam, que se mostró partidario de la creación de una especie de CNN realizada por países asiáticos para “contar con una visión más plural del mundo”. De igual modo, remarcó que “Europa es un ejemplo positivo de haber sabido aprovechar la globalización para su enriquecimiento cultural”.

En relación a las cuestiones de orden religioso, el filosofo de origen indio y profesor de la Universidad de California Joseph Prabhu plasmó también una idea, denominada religiones interconectadas, que engloba los valores del ecumenismo, la multiculturalidad, la tolerancia y el respeto hacia todas las civilizaciones y sus religiones, y que se preconizó unánimemente durante este diálogo. El concepto, tratado de diferentes formas por otros ponentes, como el filósofo catalano-indio Raimon Panikkar, parte de la base de que “ninguna religión está en posesión de la verdad absoluta” ya que “son creaciones humanas”y, por lo tanto, “con todos sus defectos, pero todas tienen en común la búsqueda de la virtud”.

Frente a la división entre lo religioso y lo secular, impuesta por los principios de la Ilustración, este pensador indio reivindica que “deben estar separados pero coexistir, sin que impliquen una disyuntiva” ya que, lejos del dogma y las ideologías, el papel de la religión es el de “ayudarnos a comprender la dimensión espiritual del hombre y su interrelación con el cosmos”. Como creación humana, “todas las religiones son parciales, ofreciéndonos múltiples caras de la verdad”, por lo que Joseph Prabhu aboga por aprovechar las oportunidades que nos brindan cada una para aprender y alcanzar la sabiduría, siendo plenamente conscientes de que “la diferencia no es una amenaza, sino que enriquece” y que, lejos de los radicalismos, los prejuicios y la intolerancia, hemos de comprender que “el otro no es una amenaza, es un amigo en el camino que queremos recorrer en la búsqueda de la verdad, la virtud y el conocimiento”.

Subir
Por palabra clave
Doc. más relacionados
AS Globalización, identidad y diversidad
 
IF No a la violencia en nombre de Dios. Autocrítica y transformación.
 
AS Del consenso de Washington a una nueva gobernanza mundial
 
RS Oriente y Occidente y la transformación del sistema internacional
 
RS Presentación del seminario: relación entre globalización e identidad cultural en los inicios del siglo XXI