|
En esta sesión intervinieron cuatro panelistas. El primero de ellos, Omer Zülfü Livaneli (Turquía), compositor, músico, escritor y embajador de buena voluntad de la UNESCO, habló sobre los efectos de la globalización en las diferentes culturas. Para él, la nueva tecnología hace más fácil el intercambio de informaciones.
Existe una cultura acumulada en el pasado que se va a transmitir en la actualidad, pero ¿de qué manera? En este momento todos debemos aprender desde cero, ya que la cultura de hace unos años se ha sustituido por una cultura visual, donde la información nos llega a través de la televisión, el ordenador, Internet, etc. Esta cultura visual ha influido en los valores mundiales, tanto culturales como económicos, y todavía más allá, ya que vemos que la cultura popular estadounidense está fijando las normas de gusto en todo el mundo. «Debería crearse un neologismo para la normalización cultural».
El siguiente interventor fue Adama Samassékou (Malí), presidente de la Academia Africana de Lenguas y antiguo ministro de Educación en Malí. Su intervención fue muy aplaudida. Para él, si un pueblo se adapta a sus necesidades puede tener problemas de aceptación. «¿Cómo es posible que en un mundo globalizado en el que se supone que los hombres deberían estar más unidos cada vez se ignoran más?».
La globalización de los mercados supone una mundialización de los pueblos y las culturas, pero esta globalización, para muchos, está basada en la lógica de los beneficios. Según Adama, hay diferentes mundos, no un mundo dividido. Hay una diferencia enorme entre los que poseen la información y los que no.
La desigualdad entre los ingresos de ricos y pobres crea una gran desigualdad en los mercados, que se traduce a menos medios para los países pobres y provoca en estos analfabetismo y males en la sociedad. Para él, éstas son las nuevas ignorancias. Su frase más repetida fue una expresión mandinga: «Primero debemos conocernos a nosotros mismos para poder conocer a los demás».
Debe existir una actitud de coexistencia que provocará, a su vez, la comprensión y el respeto entre los individuos. De esta manera, se podrán prevenir y gestionar los conflictos con mayor eficacia. Para Adama, son muy importantes las lenguas como medio de transmisión de la cultura, pero, al mismo tiempo ¿cómo puede garantizarse la diversidad cultural en Internet? Debe renovarse y dar mayor importancia a la educación, al mismo tiempo que debe considerarse la cultura como un fenómeno dinámico.
Su propuesta final fue la posibilidad de crear un gran proyecto educativo mundial, donde deberían actuar cuatro grandes factores: la familia, la escuela, las asociaciones con un objetivo educativo y los medios de comunicación. «Aprender a convivir en un mundo globalizado es aprender a conocerse».
A Adama, le siguió Ole Henrik Magga (Noruega), presidente del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas y profesor de Lingüística en la Universidad de Guovdageaidnu. Magga trató la situación de los pueblos indígenas. En la actualidad, 370 millones de individuos de pueblos indígenas intentan mantener su identidad cultural; son los más marginados de todos los pobres, con una educación baja y altas tasas de desempleo. El conflicto interno de los países afecta a los pueblos indígenas, dado que estos son marginados, expulsados o deben emigrar. Este fenómeno viene dado por un largo proceso histórico y, en la actualidad, los demás pueblos ven a los indígenas como seres inferiores. Primero la colonización y ahora la globalización han hecho que los indígenas se vean desligados de sus tradiciones, de su cultura, de sus raíces, etc., por eso debe darse un impulso a las culturas indígenas defendiendo la biodiversidad de las regiones que habitan y la propia diversidad de sus personas. «Debe llevarse a cabo una aplicación de los derechos humanos más elementales para los pueblos indígenas».
La última intervención del panel la realizó Steve Seidel, de los EE UU, director del Proyecto Zero de la Universidad de Harvard. «Hoy en día existe una ceguera intencionada y una educación visual», afirmó Seidel, que habló del aprendizaje en los niños y en los pueblos, además del lenguaje artístico. Para él, los seres humanos somos lentos a la hora de aprender. En concreto, se refirió al pueblo norteamericano, destacando que debemos aprender de nuestros errores promoviendo la capacidad para la educación de la que disponemos. Concluyó diciendo que «la enseñanza debe mejorarse, no sólo debe acumularse conocimiento, sino que debe entenderse el mundo».
 |
|